Llegan las fiestas y siempre llega el ruido. Mientras nosotros brindamos, nuestros perros (y otras especies también) viven un verdadero infierno.
Si alguna vez viste a tu perro temblando abajo de la mesa, sabés de lo que hablo. Pero, ¿entendemos realmente por qué les afecta tanto?
No es un capricho ni es que sean "miedosos". Es biológico:
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Oído supersónico: Los perros escuchan frecuencias que nosotros ni registramos y a un volumen mucho más alto. Una explosión que a vos te aturde, a ellos les duele físicamente.
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Factor sorpresa: Nosotros sabemos que a las 12 se tira pirotecnia. Ellos no. Para ellos, el mundo se vuelve, de golpe, en un un lugar amenazante.
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Pánico real: El miedo extremo les genera taquicardia, salivación excesiva, temblores y, en casos graves, puede provocar paros cardíacos.
No podemos controlar lo que hacen los vecinos (aunque ojalá cada vez haya más conciencia), pero sí podemos controlar lo que pasa puertas adentro. Acá van algunas recomendaciones para que estas fechas sean lo menos traumáticas posible:
1. Armale un "Búnker de Calma"
Elegí la habitación más silenciosa de la casa. Cerrá cortinas y persianas para bloquear el ruido y los fogonazos de luz. Ponele su cucha, sus juguetes y agua fresca.
El dato: Dejá la tele prendida o música tranquila a un volumen medio/alto para "tapar" el ruido de afuera.
2. Cansalo antes
Ese día, tratá de darle un paseo largo (si el calor lo permite) o jugá mucho con él temprano. Un perro cansado tiene menos energía para la ansiedad. Eso sí, nunca lo saques a pasear justo a la hora de los cohetes, es el momento donde más perros se escapan por miedo.
3. Chapa identificatoria: SIEMPRE
Incluso si tu perro nunca se escapa, el pánico hace que busquen huir a toda costa. Asegurate de que tenga su collar con chapita y tu teléfono actualizado.
4. Tu actitud es clave
Si vos te ponés nerviosa/o y lo empezás a abrazar llorando, le confirmás que hay peligro. Tratá de mantener la calma. Si él busca refugio en vos, acaricialo suavemente, transmitile seguridad, pero no refuerces su miedo con desesperación.
5. Ojo con la medicación
Esto es fundamental: Jamás le des medicación (gotitas sedantes) sin hablar con tu veterinario de confianza. Algunas drogas viejas (como la acepromazina) los inmovilizan pero no les quitan el miedo. O sea, el perro sigue aterrorizado pero no se puede mover. Es una pesadilla. Consultá siempre por opciones modernas y seguras.
6. No lo ates ni lo dejes afuera
Dejar a un perro atado durante la pirotecnia es condenarlo a lastimarse o ahorcarse tratando de escapar. Si no podés estar con él, dejalo adentro, en lugar seguro.
7. El "Abrazo" que calma: Método Tellington TTouch
Quizás viste en redes fotos de perros con una venda alrededor del cuerpo. No es una moda, es una técnica llamada Tellington Ttouch. La idea es usar una venda elástica (o una tela suave) para envolver el cuerpo del perro haciendo contacto en ciertos puntos clave. Esa ligera presión le da sensación de contención, baja los niveles de estrés y lo ayuda a sentirse "en su cuerpo" y más seguro.
¿Cómo se hace?
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Colocá el centro de la venda en el pecho del perro.
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Llevá los extremos hacia arriba y cruzalos sobre la cruz (la parte alta de la espalda, entre los hombros).
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Bajá los extremos y cruzalos por debajo de la panza.
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Volvé a subir y atalos sobre la espalda, pero lejos de la columna.
No esperes a que explote la primera bomba para ponérselo. Probalo unos días antes para que se acostumbre a la sensación y asocie la venda con un momento de calma y mimos, no con el miedo.
Un mensaje final
La empatía no se toma vacaciones. Festejar no debería implicar el sufrimiento de otros. Compartí esta información con tus vecinos, familiares y amigos. La mayor parte de las veces, no es maldad, es falta de conocimiento.
En estas fiestas, más luces y menos ruido. 🐾
