A veces pensamos que con el paseo controlado o teniendo el patio cerrado es suficiente. Pero los imprevistos (un susto por un cohete, una puerta mal cerrada o un accidente) pasan en un segundo.

¿Sabías que 1 de cada 3 animales que conviven con nosotros se perderá en algún momento de su vida? Lo más preocupante es que, según estudios de PetHub, el 90% de los que no tienen identificación, lamentablemente no regresan a casa.

El "Modo Supervivencia": por qué su nombre no basta

Hay un mito muy común: "No importa si se escapa, él responde a su nombre". Error.

Cuando un perro o gato se pierde, entra en un estado de estrés extremo llamado síndrome del perro perdido. Químicamente, su serotonina baja y se activa el instinto de lucha o huida. En ese estado:

  • Pueden no reconocer a sus propios tutores.

  • Se vuelven asustadizos y se esconden.

  • Pierden la memoria a corto plazo: es muy probable que no respondan a su nombre ni sepan cómo volver.

Por eso, la chapita con un número de teléfono actualizado es el único puente real para que alguien que lo encuentre pueda ayudarte a traerlo de vuelta.

"Pero si mi gato/perro no sale nunca..."

Igual debe estar identificado. Un animal con chapita comunica visualmente que tiene una familia que lo busca. La gente se involucra mucho más rápido al ver que tiene un collar con identificación y que no es un animal en situación de calle.

Tips para una identificación efectiva:

  1. Teléfono claro: Que sea lo primero que se lea. Si podés poner dos números, mejor.

  2. Material duradero: Que no se borre con el roce o el agua.

  3. Uso constante: La chapita debe estar puesta las 24 hs, incluso dentro de casa.

Ser un tutor responsable no es solo darle el mejor alimento (¡como el de Veguis! 😉), sino también asegurarnos de que, si algo sale mal, el camino de regreso a casa sea lo más corto posible. Para nosotros es un susto, para ellos es una pesadilla.

¡No lo dejes para mañana! Revisá hoy mismo si la chapita de tu peludo está legible.

Hasta la próxima!  Abrazo!  Ali